Cómo defenderte de los Arcontes.
En 1936. August Landmesser se rehúsa a dar el salud Nazi. Ellos(los arcontes, o los psicópatas que dominan el mundo ganan) ganan haciéndote creer que estás solo; pero la verdad es que los que somos buenos somos la gran mayoría(solo que la gran mayoría están dormidos). La verdad es que no estamos solos, las personas buenas pelearían si es que se les enseña a pelear y se les lidera. Nunca te rindas, hay que enseñarles que no les tenemos miedo.
El juego es ese, aprender a ser un héroe. Hitler es un arconte encarnado, tu creaste el juego, estás metido en el juego, el jeugo es aprender a vibrar en la frecuencia más alta mientras al mismo tiempo eres un rebelde con causa, mientras al mismo tiempo perdonas y aprendes a amar al enemigo, mientras que al mismo tiempo no dejas que el enemigo te mate.

¡Buenos alimentoss informativos para todos!
Al reducir voluntariamente un sentido durante la vigilia, se fuerza y se ajusta una nueva percepción, lo que brinda un nuevo enfoque sobre la naturaleza de la realidad dejando de lado las condiciones afectadas al sentido. Es decir, la visión y sentir se convierten en sinónimos en la claridad.
Por lo tanto es una cuestión comunicativa.
En comunicación, se vuelve irrelevante la necesidad de una autoridad, juez y valorador. El amor, la libertad y el respeto, son sin la necesidad de evocarlas. Los comunicados se potencian y crean algo nuevo.
Sin embargo, en descomunicación y desarmonía, las palabras amor, libertad y respeto, surgen para indicar una carencia, un fantasma. El cliente se vuelve huérfano de su propia consciencia, de sí mismo, se polariza forzando el vínculo en dónde se generan nuevas palabras para indicar la situación del estado, como represión, obediencia, y tolerancia. Se sostiene un bucle.
Las palabras también son un sedimento desde un estado específico. Por lo cual, para algunas personas existen y para otras no, lo mismo sucede con las experiencias ordinarias o extraordinarias como necesidad en una representación acorde a las creencias.
A alguien que se aisla, lógicamente, le sucederán menos situaciones conflictivas, menos interferencias. Por lo cual, se puede saltar de cualquier cárcel virtual. Pero la razón lógica y natural es el restablecimiento de la armonía del esclavizado, desarrollar su consciencia y modificar las referencias en su memoria.
El error se conserva en la memoria con un bastón de adaptación hasta tanto no se resuelva el defecto generador. La señal de distorsión es consecuencia de una información que intenta ser el centro de gravedad con el objetivo de prestar atención y hacer consciencia. Esto es debido a que la memoria de las apariencias es también atemporal.
Detrás del relato que explica la experiencia tal cual sucedió, sea ordinaria o extraordinaria, se encuentra la interpretación de ella, y también la interpretación sobre interpretaciones, y de todo lo que existe en el mundo, incluyéndonos. Lo importante es quién moviliza el contenido anímico, con qué, y para qué, y es el mismo actor que se encuentra gravitando en un centro emocional ilusorio y provisorio.
Las ficciones que forman el teatro son fantásticas, legales y técnicas. Según lo escrito o programado, todo es perfecto porque todo verbo tiene su sitio, pero no lo es desde el principio evolutivo de la consciencia.
La emoción y sensación es la verdad que suele justificar una situación mediante un relato, sin embargo, sus señales de distorsión son claras en el error.
La razón de advertir la señal y negarla, es la confusión misma que obliga a detener la máquina para concentrarse en la memoria(pasado).
Hay que comprender el abanico emocional y la mecánica del cuerpo, contenedor, vehículo virtual y físico, o de memoria sutil y densa.
La mayoría no da cuenta que posee las manos libres al no estar puntual y detalladamente en la mecánica de cada función biológica y construcción creativa.
Esa sensación de que alguien invisible y ajeno lleva el control de una manera opresora, se suele unir a la sensación de parasitaje energético de una información conservada en la memoria, en dónde el evocador moviliza inconscientemente el objeto virtual. Esto implica que la emoción, positiva o negativa considerada como resultante, estén sujetas al paradigma de una situación patológica. Es una enajenación con la propia naturaleza en dónde el territorio privado se convierte en un campo de batalla.
El creyente entonces, no sólo se pelea consigo mismo, sino también se busca a sí mismo en la pelea.
Por lo tanto, la conciencia biológica es el límite y filtro de ajuste programable, es decir, puede ser un amo y tirano o un amigo y maestro, dependiendo de la intención del pastor del rebaño o de la oveja negra.
Si bien el amo y pastor se convierte en el 1, gobernando sobre las virtudes y defectos de su rebaño que suma sus 0, está obligado a sostener el estado de baja consciencia convirtiéndose en un esclavo más. Por éste hecho se reproduce la forma en cada intento de organización conformando una pirámide en cuyo centro se encuentra el creyente, como fantasma.
En cualquier circuito cerrado, sea una palabra, relato, sueño, pensamiento, ideología o sistema, tanto el inicio como el fin ya se encuentran predeterminados, las innumerables variantes que suceden entre esos dos puntos suman las estadísticas. Por ejemplo, tanto una desarmonía personal o una crisis social, poseen un mismo origen que repercute en diferentes efectos, enfermedades o situaciones de conflicto que revelan un estado de esclavitud.
El pensamiento está sujeto a un ordenamiento en planos bidimensionales de manera binaria, afectado lógicamente a la mecánica clásica que brinda sincronicidad entre el mapa y el territorio. La programación y red informativa sucede con la correspondencia que existe entre la luz y el ojo.
El factor, es el símbolo y lo literal codificado alfanuméricamente.
Por lo tanto, al entrar en un circuito cerrado, en un cuento, la sintonía y enlace obliga a crear un centro ilusorio de gravedad y de sentido para comprender que es lo que se está movilizando y con qué, mediante una simulación y un simulacro de confirmación.
De manera inconsciente, el guión dará las pautas para el actor desligando ilusoriamente la responsabilidad de sus acciones.
De manera consciente se comprende el agente precursor de la confusión confirmadas en los fallos lógicos de la conducta y sistema.
La consciencia, llamada Dios, somos cada uno y todos. El nombre personal, nunca puede contener y encarcelar algo que no tiene límites, sin embargo, se consigue ilusoriamente dentro de unos márgenes controlados.
La muerte entonces, da posibilidad del fin a toda estupidez y tiranía, ya sea de un momento, o de una vida.
Lo que muere entonces, es la apariencia.